Reducir el consumo de energía eléctrica
1. Instalar lámparas fluorescentes compactas (las de bajo consumo) o tubos fluorescentes.
2. Apagar las luces de las habitaciones que no se están utilizando.
3. Aprovechar al máximo la luz solar durante el día.
4. Utilizar electrodomésticos de bajo consumo energético, es decir, con etiquetado A o B de eficiencia energética.
5. Apagar y desenchufar totalmente aparatos eléctricos como computadoras, televisores y equipos de música cuando no se utilizan.
6. Utilizar electrodomésticos con etiquetado “Energy Star”, ya que pasan a estado de reposo de manera automática cuando no se los utiliza por unos minutos, ahorrando energía.
7. No bajar de 24° C el aire acondicionado. Cada °C que baja aumenta un 10% el consumo de energía.
8. Utilizar el ventilador de techo siempre que se pueda, evitando el uso y abuso del aire acondicionado.
9. Aislar bien la casa con burletes en puertas y ventanas, o utilizando ventanas dobles, colocando cortinas, etc.
10. Lavar la ropa con agua fría (o a menor temperatura) y sólo cuando el tambor se encuentre lleno (la mayor cantidad de energía que utiliza un lavarropas es para calentar el agua).
11. Secar la ropa al aire libre, evitando utilizar la secadora.
Reducir el consumo de agua
12. Controlar el estado de canillas, tuberías y sanitarios para evitar fugas.
13. Cerrar los grifos mientras se lava los dientes, se afeita o lava los platos.
14. Colocar en cada canilla un filtro (aireador) que permita ahorrar agua.
15. Utilizar sistemas alternativos de descarga de los inodoros (doble descarga, tecla directa, etc.).
16. Tomar duchas cortas en lugar de baños de inmersión.
17. Descongelar la heladera regularmente para evitar un sobre-consumo de energía por parte de la misma.
18. No lavar el auto con manguera. Utilizar el balde.
19. Regar el jardín y las plantas con regadera a la mañana o a la tardecita, lo que evita que el agua se evapore por el sol y ayuda a mantener en buen estado el parque.
20. Consumir menos carne. Para producir un kilo de trigo se necesitan unos 1.000 litros de agua y para un kilo de arroz, 1.400 litros, según el Consejo Mundial del Agua. En cambio, para un kilo de carne se requieren 13.000 litros.
Aumentar la cobertura arbórea
21. Plantar árboles en los espacios verdes que uno disponga y también plantas en macetas.
a. Elegir la especie adecuada para el tipo de suelo, temperatura, precipitaciones, riego (lo óptimo es elegir árboles autóctonos).
b. Plantarlos en la época correspondiente para la especie (generalmente se realiza desde mayo hasta agosto/septiembre) para evitar que el árbol muera.
22. No talar árboles.
23. Destinar sectores de los terrenos/patios al desarrollo de nuevos arbolitos.
Reducir la generación de residuos
24. Reciclar el papel.
25. Aprovechar el papel. Imprimir y sacar fotocopias a ambos lados, o reutilizarlo para hacer anotadores.
26. Reciclar los periódicos (el 70% de ellos se tira a la basura, reciclarlos salva millones de árboles por semana).
27. Reemplazar las servilletas de papel por las de tela (miles de kilogramos de papel pueden ser ahorrados por día).
28. Reducir el correo basura. Llevar a lugares de reciclaje el correo publicitario que no podamos eliminar.
29. Utilizar para el pago de nuestros servicios Facturas Electrónicas en lugar de las de papel (se salvarían miles de árboles).
30. Utilizar envoltorios alternativos. Reutilizar los papeles de regalos, siendo creativos.
31. Evitar productos excesivamente embalados.
32. Reciclar y reutilizar botellas de vidrio.
33. Utilizar envases y botellas retornables.
34. Elegir envases que no sean de tetra-brik, ya que es un material que demanda un proceso de reciclado muy complejo.
35. No comprar productos sobre- envasados, como por ejemplo alimentos en bandejas de polietileno, o alimentos que vengan en “bolsitas individuales” dentro de un paquete más grande.
36. Reciclar y reutilizar botellas de plástico.
37. Realizar las compras utilizando una bolsa de tela resistente y reutilizable en lugar de bolsas de nylon descartables.
38. Evitar el uso de materiales descartables.
39. No utilizar tasas y vasos descartables. Reemplazarlos por jarras de cerámica o vasos de vidrio.
40. Separar los residuos en origen: orgánicos (restos de comida que se degradan fácilmente. Pueden enterrarse en un pozo para producir compostaje para plantas) – inorgánicos (papel/cartón – vidrios – plásticos, etc.)
41. Tirar los residuos en nuestras casas y no en lugares públicos.
42. Comprar artículos usados o de segunda mano, esto ahorra dinero y evita que terminen en la basura.
43. Regalar a entidades sin fines de lucro los bienes que ya no utilizamos más. Ellos podrán darle un buen uso.
44. Utilizar pilas y baterías recargables o con energía solar.
45. Averiguar qué lugares recolectan tanto pilas como basura tecnológica para darles el tratamiento adecuado.
46. Rechazar la publicidad ofrecida en la calle
47. Consumir agua corriente en lugar de envasada, siempre que sea potable, ya que así se evita el envase de plástico.
Reducir el consumo de combustibles fósiles
48. Utilizar la bicicleta en trayectos cortos.
49. Compartir el vehículo para ir a lugares comunes como la escuela, el trabajo, etc.
50. Hacerle mantenimiento al auto (extiende la vida del auto, previene y reduce las emisiones de dióxido de carbono y ahorra combustible).
c. Regular el motor para un mejor rendimiento.
d. Mantener las llantas infladas (se consume menos combustible).
e. No acelerar innecesariamente.
f. Apagar el motor cuando no se está utilizando.
g. Limpiar regularmente filtros de aire.
51. Adquirir vehículos híbridos en la medida de lo posible.
52. Planificar el viaje (para evitar trayectos innecesarios).
53. Utilizar el transporte público (consume 15 veces menos energía).
54. Comprar productos locales, ya que para llegar hasta el mostrador requieren un menor desplazamiento y, por tanto, menos gasto energético.
55. En invierno, mantener una temperatura de la casa que no supere los 22 ºC.
56. Aislar la vivienda, tapando los orificios por donde puede escaparse el calor. Siempre que esté al alcance, utilizar ventanas con cristales dobles.
57. Calefaccionar sólo los lugares que utiliza.
58. Regular la temperatura del termotanque en 55-60 °C (evitará calentar primero el agua y luego volver a enfriarla utilizando el agua fría).
59. Al cocinar, tapar las cacerolas y sartenes.
60. Utilizar ollas a presión, ya que los alimentos se cocinan más rápidamente en este tipo de recipientes.
61. Utilizar el horno sólo cuando tenga que preparar o calentar mucha comida. Se gasta menos energía cuando se usan las hornallas.
62. Compartir estos consejos ambientales con sus conocidos.



